Schauffele gana el PGA con el récord bajo par en la historia de los grandes: -21 | Deportes

El golf parece a veces un juego de niños en manos de los mejores del mundo. El avance de la tecnología y la preparación de los golfistas empequeñece cada año los campos ante unos cañoneros que devoran cada vez más metros con sus golpes. Y los récords que han resistido durante décadas en un deporte de centenaria tradición van cayendo en cuestión de meses. El estadounidense Xander Schauffele se ha impuesto este domingo en el Campeonato de la PGA, el segundo grande de la temporada, en el recorrido de Valhalla, en Louisville (Kentucky) con un inédito marcador de -21. Es el mejor resultado bajo par en la historia del Grand Slam, dejando atrás varios registros de -20: Jason Day en el PGA de 2015, Henrik Stenson en el Open Británico de 2016, Dustin Johnson en el Masters de Augusta de 2020 (rompiendo la icónica marca de -18 de Tiger Woods en 1997) y Cameron Smith en el Open Británico de 2022. Todos son resultados con menos de 10 años de antigüedad, el reflejo de los nuevos tiempos.

Schauffele conquistó el primer grande de su carrera a los 30 años (era considerado el mejor del mundo en la actualidad sin una gran corona) y accedió al número dos de la clasificación mundial, el mayor logro de su trayectoria después de ser oro olímpico en los Juegos de Tokio 2020. Tras él, a un solo golpe, ese -20 que igualaba los récords anteriores, se situó Bryson DeChambeau. Como en el Masters de Augusta, cuando Jon Rahm vistió con la chaqueta verde a Scottie Scheffler, otra vez un hombre del circuito americano venció a un representante de la Liga saudí. En -18 se quedó Viktor Hovland y en -15 figuraron Thomas Detry y Collin Morikawa. Scheffler, número uno mundial, escaló hasta el -13, solo apeado de la lucha final por esa vuelta de dos golpes sobre el par del sábado, cuando pagó en el campo la tensión de la jornada anterior: su detención por la policía al saltarse un control de tráfico, el viaje esposado a la comisaría, la espera entre rejas, la llamada del dueño del campo de Valhalla para liberarlo y que pudiera jugar, su citación para declarar el próximo martes y seguramente ser absuelto… Rebajada la adrenalina del momento, todo salió a flote al día siguiente. Y ahí se quebró otro récord alucinante. Scheffler rompió en la tercera jornada del PGA una racha de 41 vueltas consecutivas en el par o mejor, un increíble tramo de nueve meses empatando o venciendo al campo.

Es la época de récords que asoman en cada esquina. Cinco veces en la historia de los grandes se ha entregado una tarjeta de 62 golpes, la más baja registrada nunca en el Grand Slam, y cuatro de ellas han sucedido en los últimos 11 meses. Tras Branden Grace en el Open Británico de 2017 han brillado Rickie Fowler y Schauffele en el US Open del año pasado, y de nuevo Schauffele y Shane Lowry en esta edición del PGA. La lluvia acabó convirtiendo también el trazado de Valhalla en terreno propicio para marcadores muy bajos.

El debate está desde hace tiempo sobre la mesa. A principio de esta década se lanzó el proyecto Distance Insights para medir el impacto de la tecnología en el golf. El estudio cifró en 27 metros de media el terreno ganado por los jugadores con sus golpes de salida en el último cuarto de siglo. La propuesta de solución por parte de los órganos rectores del golf mundial, la USGA y el Royal and Ancient, es modificar a partir de 2026 los materiales para que la bola vuele menos. La idea está sobre la mesa mientras los grandes pegadores siguen rompiendo barreras. El año 2023 se cerró con la media de distancia más alta en el circuito americano, 299,9 yardas (274,2 metros), desde que hay estadísticas. Nadie aventura ya dónde está el límite.

Clasificación del Campeonato de la PGA.

Puedes seguir a EL PAÍS Deportes en Facebook y X, o apuntarte aquí para recibir nuestra newsletter semanal.