Los neurólogos alertan sobre la cirugía de la migraña: «Ni cura ni está exenta de riesgos»

El razonamiento parece sencillo: si las inyecciones de bótox funcionan en algunos casos de migraña al paralizar nervios craneales, ¿por qué no hacer una cirugía para conseguir los mismos efectos de forma permanente? Con esa premisa, en algunos centros médicos privados de Estados Unidos y otros países de Europa se ha popularizado un tratamiento quirúrgico al que acuden enfermos que no encuentran alivio a sus crisis de migraña. La técnica también ha llegado a España para preocupación de la Sociedad Española de Neurología (SEN) que ha hecho público un comunicado para advertir a los pacientes de que «no se dispone de la evidencia científica necesaria para respaldar la técnica quirúrgica». El Grupo de Estudio de Cefaleas de la SEN y la Sociedad Internacional de Cefaleas -que aglutina expertos en migraña en todo el mundo- recuerdan en este comunicado que ningún organismo regulador avala este tratamiento. No es una técnica nueva, pero los centros que la ofrecen en Barcelona o en Madrid han aumentado sus campañas publicitarias. Noticias Relacionadas estandar Si Los sindicatos, a Mónica García: «No hay médicos para poner fin a las guardias de 24 horas» Nuria Ramírez de Castro estandar No Una paciente grave con cáncer de útero denuncia que lleva más de 120 días en lista de espera para su cirugía Javier Palomo La popularidad crece y lo hace aprovechándose de la desesperación de muchos enfermos que no ven una solución en los tratamientos actuales. «Pero ni cura, ni es eficaz, ni está exenta de riesgo, como se publicita. Se venden tratamientos que no han demostrado su eficacia, tienen un coste elevado y sabemos que no van a mejorar», lamenta el neurólogo Pablo Irimia, coordinador del grupo de estudio de cefaleas de la Sociedad Española de Neurología. Puntos gatillo El tratamiento quirúrgico consiste en descomprimir uno o más de los nervios identificados como desencadenantes de la migraña, lo que se conoce como ‘puntos gatillo’. Esta descompresión se hace con unas pequeñas incisiones en el cráneo que quedan escondidas bajo el cuero cabelludo. La cirugía cuesta entre 3.000 y 12.000 € en función de la cantidad de ‘puntos gatillo’ a tratar y de si se requiere anestesia local o general. Pablo Irimia insiste en que no hay ningún tratamiento curativo para la migraña, por lo que la publicidad parte de una falsedad. «La migraña es una enfermedad muy compleja que involucra a muchas zonas del cerebro, con alteraciones en diferentes zonas del cerebro. Eliminar la compresión de nervios no hace desaparecer el dolor. Ojalá fuera tan simple», dice. No es comparable al bótox La comparación con las inyecciones de toxina botulínica o bótox tampoco se sostiene, asegura el coordinador del grupo de estudio de cefaleas de la SEN. Dicen que responden mejor los pacientes a los que les funciona el bótox pero el mecanismo de acción va más allá de la paralización de nervios. «Al infiltrarlo se actúa también en un péptido relacionado con el gen de la calcitonina (CGRP), clave en la migraña. No actúa porque disminuya la contractura muscular, de hecho hay un tipo de dolor de cabeza producido por contracturas en el que las inyecciones de bótox no funcionan», explica. La cirugía no ha demostrado evidencia científica. La buena noticia es que se cuenta con fármacos eficaces , muchos nuevos, para combatir el dolor. Por eso, se recomienda consultar al neurólogo para recibir información sobre la idoneidad de cualquier tratamiento de la migraña. Entre los últimos avances están los anticuerpos monoclonales anti-CGRP, gepantes y lasmiditán) que pueden ayudar a mejorar la calidad de vida de aquellos pacientes que aún no hayan encontrado una solución útil que les permita sobrellevar los efectos de esta enfermedad.