Los laterales, el arma secreta de Xabi Alonso en el invicto Leverkusen | Fútbol | Deportes

El Bayer Leverkusen de Xabi Alonso vuela con inercia de campeón y gana incluso los partidos que parece tener perdidos. Tras la agónica remontada de este jueves ante el Qarabag (de 0-2 a 3-2 en los últimos 20 minutos), los alemanes se mantienen como el único equipo de Europa invicto en la temporada. Además de haber avanzado en la competición europea, donde se medirán al West Ham en cuartos, marchan líderes de la Bundesliga con diez puntos de ventaja sobre el todopoderoso Bayern Múnich y están en semifinales de la Copa de Alemania. Los 106 goles marcados en todas las competiciones atraen los elogios por su juego coral y alegre; pero hay un aspecto que destaca a la hora de explicar su rendimiento: la pericia táctica del entrenador tolosarra para potenciar a sus carrileros. Alejandro Grimaldo (Valencia, 28 años) y Jeremie Frimpong (Ámsterdam, 23 años) suman 46 goles generados (22 goles y 24 asistencias) entre los dos, unas cifras sin precedentes para jugadores en su posición.

Aunque la llegada del técnico guipuzcoano cambió drásticamente al equipo el año pasado, era difícil pronosticar que el Leverkusen iba a estar en disposición de realizar la que puede ser la mejor temporada de su historia. Con la lesión sufrida en enero por el principal goleador del equipo, Víctor Boniface (16 goles y 9 asistencias en la temporada), lo esperable era que el Bayer hubiese rebajado sus prestaciones, pero la capacidad táctica de Alonso ha permitido suplir los goles del nigeriano de una forma inusual: convirtiendo a sus carrileros en su principal argumento ofensivo. Solo el propio Boniface, con 16 goles, ha marcado más que Grimaldo y Frimpong (11 cada uno).

En las cinco grandes ligas europeas no hay ningún lateral que se acerque a los números de esta sociedad. Los 25 goles generados por Grimaldo (11 goles y 14 asistencias) lo convierten en el carrilero más influyente de Europa, seguido por los 21 de su compañero Frimpong (11 goles y 10 asistencias). Con 14, el siguiente en la lista es el lateral zurdo del RB Leipzig David Raum (3 goles y 11 asistencias), por encima de los 13 del interista Federico Dimarco (5 goles y 8 asistencias). En la Liga española, Dani Carvajal (Real Madrid) suman 9 goles generados con 5 tantos y 4 asistencias. Y buceando en la historia, las cifras también superan las mejores cifras de Dani Alves (4 goles y 21 asistencias en la temporada 2010/11) o Roberto Carlos (8 goles y 13 pases de gol en la 1999/00).

Los 46 goles generados por el dúo formado por Grimaldo y Frimpong los convierten en una pareja de laterales sin precedentes. Aunque quedan meses por delante, ya han superado con creces la temporada más productiva de la pareja de laterales del Liverpool formada por Trent Alexander Arnold y Andrew Robertson, que logró 31 goles generados (6 goles y 25 asistencias) en la 2019/20. También superan los 30 generados por Daniel Alves y Maxwell (Barcelona) en la 2010/11 o los 28 de la pareja madridista formada por Marcelo y Dani Carvajal en la 2016/17.

El comentarista de la Bundesliga en Movistar+ desde 2010 y experto en fútbol alemán, Miguel Gutiérrez, destaca la conexión del entrenador con sus jugadores como la clave de este rendimiento. “El Bayern ha ganado once Bundesligas consecutivas y tiene mejores jugadores, pero el vestuario es un caos y eso se nota”.

Si bien sus cifras de producción sean similares, lo cierto es que Grimaldo y Frimpong son futbolistas muy diferentes. Grimaldo (11 goles y 14 asistencias) aparece en zonas más interiores y destaca por su buena calidad técnica, su capacidad de asociación en las zonas interiores, su buena finalización y su golpeo a balón parado; mientras que Frimpong (11 goles y 10 asistencias) vive más de su físico —es el lateral derecho más rápido de la Bundesliga (35,96 km/h)— y de su capacidad para llegar por sorpresa. Sin embargo, Gutiérrez recuerda que sus buenas cifras individuales no se entienden sin el engranaje colectivo. “No hay que perder de vista la labor de jugadores como Florian Wirtz, clave a la hora de asociarse con los laterales y máximo asistente del equipo (con 17 pases de gol)”.

Sobre Grimaldo, adquirido gratis el pasado verano tras haber encontrado la madurez futbolística en el Benfica, Gutiérrez señala que la presencia de varios españoles en el staff lo ha ayudado a caer de pie en el vestuario en su primera temporada. “Es un jugador diferente a lo habitual en Alemania. Aquí los jugadores son físicos pero algo toscos con el balón, y en su caso, se nota su formación en la Masia. Aunque su adaptación al fútbol germano ha sido perfecta, creo que, si hubiera podido volver al Barça como sucesor de Jordi Alba, hubiese sido un gran fichaje”. El valenciano, que ya fue convocado por la Selección el pasado noviembre, volvió a ser llamado el viernes por Luis de la Fuente para los dos amistosos que jugará España ante Colombia y Brasil en los próximos días, y su temporada lo hace serio candidato a la Eurocopa.

Pero mientras los laterales y el entrenador se lleven todos los titulares, Gutiérrez apunta al palco del humilde BayArena (con aforo de 30.000 espectadores) para explicar el secreto del buen hacer del equipo. “No se habla de él, pero el verdadero artífice del éxito del Leverkusen reside en el barcelonés Fernando Carro, CEO del club desde 2019. Él trajo a Xabi Alonso y cambió la mentalidad: de conformarse con ser terceros o cuartos, a lanzarse a intentar ganar la primera liga de su historia. Él no marca goles, pero es un visionario”. En las últimas temporadas, se ha sabido reinvertir muy bien el dinero ingresado en ventas de jugadores como Kai Havertz, Moussa Diaby, Leon Bailey o Bern Leno y mezclar la juventud de canteranos como Florien Wirtz con fichajes estratégicos como el de Grimaldo, Granit Xhaka o Boniface.

El mayor logro de la historia del club fue la Copa de la UEFA que ganaron al Espanyol en 1988. El Leverkusen, aunque histórico, se ganó el apodo de Neverkusen por el fatídico desenlace de la temporada 2001/02, en la que jugadores como Michael Ballack, Dimitar Berbatov o Lúcio perdieron las finales de Champions (ante el Real Madrid) y Copa, además del título liguero en la última jornada. Las dos remontadas in extremis ante el Qarabag en su eliminatoria de Europa League (empataron y remontaron los dos partidos en el último minuto tras ir 0-2 abajo en ambos) demuestra que algo ha cambiado en el Bayer. Con nueve jornadas por delante, los alemanes están ante la oportunidad del siglo para lograr la primera Bundesliga de su historia. El gol que entierre para siempre el estigma de equipo gafado, llegará, casi seguro, desde las bandas.

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