Los Hispanos se estrenan en el preolímpico con un triunfo de carrerilla ante Bahréin | Deportes

Dani Fernández, en un contraataque contra Bahréin.JLRECIO (Europa Press)

Ni un cuarto de hora de suspense concedió España a Bahréin en el debut del preolímpico de balonmano. 4-0 en el minuto seis y 10-2 en el 12. Y listo. El afeitado equipo asiático, que llegó a Granollers con cinco de sus jugadores más importantes sancionados por los incidentes durante su campeonato continental, no alteró la plácida tarde para los Hispanos. El grupo de Jordi Ribera se desplegó aplicado, constante y a lo suyo. La cita de este viernes (21.00, Teledeporte) contra Eslovenia, la otra gran favorita del torneo, multiplicará el nivel de exigencia y será el termómetro para medir el verdadero nivel de la selección después del decepcionante Europeo del pasado enero. Una victoria dejaría París a un paso, o ya con el pase confirmado (en función de los otros resultados). Una derrota dispararía el chivato rojo. Es el partido bisagra.

Ante Bahréin, España no tuvo problemas para encontrar rápido la vía que más le conviene, el juego rápido. Robaba, paraba Rodrigo Corrales o, si no, encontraba sin dificultades las soluciones en ataque estático para anotar de carrerilla. El 10-2 instantáneo asfaltó el triunfo en un pabellón de Granollers menos poblado de lo deseado.

Jordi Ribera pudo rotar pronto y repartir kilómetros en una cita de tres partidos en cuatro días. La tarde dejó pronto una de las escenas más esperadas, el regreso de la pareja defensiva formada por Gedeón Guardiola y Viran Morros, 39 y 40 años, respectivamente, juntos durante una década para edificar el periodo más aquilatado de la historia de la selección española. La placidez del encuentro hizo que el técnico pudiera reunirlos para el minuto 10 y que ayudaran sin problemas a mantener a raya al conjunto asiático.

Al choque disputado cuesta abajo se unió también el local Antonio García, otro cuarentón, que jugó en su casa de todos los días. El lateral izquierdo, de vuelta a la selección para meterle todavía más experiencia a la lista, sumó pronto y bien: tres tantos sin fallo antes del descanso. La recortada Bahréin apenas ponía oposición con Mohamed Mohamed, Ali Eid y el portero Hesham Isa, que sumaba a esas alturas nueve intervenciones, una menos que el eficaz Corrales.

Tras la pausa, salió bajo palos Gonzalo Pérez de Vargas para terminar de dar cancha a todos y socializar esfuerzos. Con el marcador finiquitado, la pista se convirtió en una pista de despegue para uno de los jóvenes, el extremo izquierdo Dani Fernández, que se apuntó ocho goles a placer y sin fallo. Apretó atrás y salió a la carrera para dispararse en la estadística. Le valió el MVP del choque.

Bahréin había logrado un parcial de 0-3 mediado el segundo acto, pero nada comprometió la victoria española. Del encuentro controlado se pasó al triunfo amplio: 33-20 en la recta final. Los asiáticos solo pudieron replicar con las siete dianas de Ali Eid en otros tantos lanzamientos y las paradas de Hesham (13). Los 12 tantos finales de margen le sirvieron a España para hacer granero por si la diferencia total de goles fuera el criterio de desempate el domingo.

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