El Valencia Basket se mete en las semifinales de la Copa de la Reina pero pierde a Raquel Carrera | Baloncesto | Deportes

Lance del partido entre el Valencia BC y el IDK Euskotren.

Cuando el IDK Euskotren, mediado el segundo cuarto, cazó al Valencia Basket en el marcador (20-20), Rubén Burgos lo tuvo claro. El técnico valenciano se giró, le hizo un gesto a Alina Iagupova y la sacó a la cancha. A partir de ahí, llegó un parcial de 16-6 que le permitió irse al descanso diez puntos por delante (36-26). La ventaja no logró sacar la sonrisa de las jugadoras ‘taronja’ porque un poco antes, a falta de algo más de dos minutos para acabar el segundo cuarto, Raquel Carrera hizo una gran entrada a canasta y anotó, pero se hizo daño al caer. Su reacción, el gesto de dolor, alertó al instante de la gravedad del problema en la rodilla derecha de la jugadora, que se marchó de la pista en camilla y llorando. La pívot gallega ya sufrió una rotura de menisco en la otra rodilla que le tuvo alejada de las canchas entre noviembre de 2021 y abril de 2022. A falta del diagnóstico definitivo, el gran temor, más allá de la Copa y el desenlace de la Liga con su club, es si también podrían peligrar los Juegos Olímpicos para una de las grandes estrellas del baloncesto español.

Burgos dosifica el músculo de Iagupova. La alero ucraniana tiene 32 años y es una de las estrellas de esta Copa de la Reina que se celebra en Huelva. Así que su entrenador prefiere reservarla al máximo posible a la espera de encuentros más exigentes. En los cuartos de final le dio 23 minutos, tiempo de sobra para anotar 15 puntos y marcar las diferencias.

Aunque el Valencia Basket sabe que si lo fía todo al talento ofensivo puede llevarse sorpresas desagradables. El IDK Euskotren no se desenganchó del partido ni cuando estuvo 16 puntos por debajo. Tiene menos recursos, pero lo compensa con determinación del grupo y de individualidades como Mbulito. El Valencia Basket, en cambio, tiene mucho donde elegir y en la segunda mitad puso en juego a Awa Fam, la joven alicantina de 17 años que es una de las perlas de la cantera y que no termina de entrar en la rotación de su equipo.

La que casi siempre está es Queralt Casas, con el colmillo y sus manos ágiles en defensa, y una velocidad de sus piernas en ataque que desequilibra a cualquier defensora. La escolta catalana cerró la eliminatoria con 12 puntos, seis rebotes y dos recuperaciones para ser la jugadora más valiosa del partido. Minutos más tarde, en la sala de prensa, no pudo evitar emocionarse cuando le preguntaron por su compañera Raquel Carrera. Una jugadora de su experiencia no necesita un diagnóstico para intuir la gravedad de la lesión.

En la segunda parte, el Valencia acabó logrando una ventaja en el marcador, con muy buenos minutos de Nadia Fingall y Elena Buenavida, que le permitieron avanzar a las semifinales sin forzar la máquina. La gran duda, más allá del impacto de la lesión de Carrera, es el estado físico de Cristina Ouviña, la base del equipo que ganó la Liga, que reaparecía en Huelva y que solo jugó 18 minutos. Pero ni ella ni Leti Romero, la otra directora de juego, parecen atravesar su momento más inspirado y tendrán que demostrar su capacidad de liderazgo en las semifinales y, si llega, la final de un Valencia Basket que sale mermado de los cuartos

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